
Cada día muero nuevamente, los gusanos de mis tumbas estan hartos de mí, ¿quién no lo estaría? La monotonía latente, nada diferente...ya ni si quiera cuento los días...respiro al borde de la pista, se me desacomodan los sentidos...
Se me acaban las monedas, las suelas, las horas y los parpados. Aceptemoslo, tenemos que hacer algo, no me pregunten que. Sabanas espejos, falta de sueño (s), huesos que huyen, silvando y crujiendo
Mientras que un cráneo vacío le pregunta al otro en el estante:
-¿Acaso algo vale la pena?
-Ya lo veremos
-¿Y si no?
-Lo construiremos
(se cierra la tapa del desägue)





